miércoles, 20 de agosto de 2008

"Romper un silencio así no tiene perdón"

- Hablas demasiado - le dijo, harto del sonido de esa voz.

- Eres tú, que no dices ni una palabra. No me gusta el silencio.

"Algún día aprenderá a escucharlo", se dijo el hombre, aburrido de esa voz estridente, aguda, de niño repelente. De niño de cuarenta y cinco años. "Esto no está hecho para ti. Esperar que ocurra algo, y ser hasta entonces un maniquí al viento, soso, apagado y sin vida".

De fondo, el chico seguía hablando.

"No todo es escuchar, supongo. Pero romper así el silencio..."

- Entonces va y me dice que qué hacía yo allí. ¿Puedes creerlo? ¡Yo! Si soy casi el dueño...

"Mientras el mundo duerme" era lo único que pensaba. "Mientras el mundo sueña tranquilamente, y un día más ha pasado, yo tengo que estar aquí, aguantando a este idiota".

El murmullo casi cesó, durante un segundo, lo justo como para tomar aliento y arremeter de nuevo.

"Esto tiene que acabar pronto... ¿no?"

- Por eso creo que tú y yo nos parecemos tanto.

"Eso sí que no".

- Mira, tú y yo no nos parecemos en nada, imbécil. Si quisiera parecerme a ti, cotorra de mierda, hablaría continuamente sin pensar lo que digo, y...

- Mira tú, chaval. Estamos en un coche de policía. Y yo no soy quien va detrás. Así que, como te decía...

"Esto no acabará nunca..." pensó, mientras le caía la cabeza hacia delante.


"Lo demás es silencio"

domingo, 27 de julio de 2008

Nadie, nunca, jamás

Nadie podrá en el mundo hacerme caer. Nadie será capaz de verme morir. Nadie habrá tan fuerte, pero sí tan dulce.

martes, 13 de mayo de 2008

Lo demás es silencio

Queremos que todo tenga un sentido. Que haya una consecuencia a nuestros actos. Mi vida importa, lo que haga con ella trascenderá de alguna forma. Queremos que mañana llegue.

Queremos pensar que mientras queramos, podremos cambiar el mundo, y que nunca llegará el momento de sentarse a ver pasar la vida. Sentarse e imaginar, ver, observar al resto. Ver el mundo que, ante nosotros, nos deja ver cómo es.

Queremos un nuevo amanecer cada día, y una noche estrellada antes de dormir. Pero lo cierto es que no dormimos bien. Lo cierto es que nos despertamos sin mirar al cielo.

Así que, qué importa. No hay futuro.

Al final te das cuenta. Ya es mañana.


One day, one room.

sábado, 5 de abril de 2008

Putas y revueltas

La señorita Tarántula, con paso decidido, invadió el camino. Ya se había acabado. ¡A la mierda esos gilipollas! Si no sabían entenderla, era su problema. Por su parte, ahora sólo quedaba dejarles claro quién podría lamerle qué parte de su cuerpo.

Desfiló de nuevo por la alfombra roja. Los flashes, locos por ella, se olvidaban del resto de invitados. Cuánto lo había echado de menos. "¡Chicos, chicos! Ni que nunca hubiérais visto auténtico glamour... - dijo sonriendo y mirando a la chica, rubia y con un vestido plateado, que se había quedado a su lado, con la boca abierta. Al pasar por allí, le golpeó con su boa de plumas negra, y siguió caminando, revolcándose en la luz, en las miradas, disfrutando por fin de volver a su espectáculo.

La anticipación hizo aún más sublime su entrada, cuando todo el mundo miraba hacia la puerta. "¡Ha llegado el premio de esta noche!" dijo abriendo los brazos. El resto de invitados no se atrevían a hablar, sólo la miraban, de hito en hito.
Un foco la iluminó. Empezó a cantar, acercándose a los señores de bien, escupiendo a los zapatitos con lazos de las niñas bobas. Besó a un hombre, acarició el pelo de un niño al que su madre, corriendo, apartó. Nadie se atrevía aún a moverse, con su voz vibrante en el aire.
Llegó al escenario, y subió poco a poco, con los últimos compases de la canción.
"Señoras. Señores. Soy el lado de ustedes que intentan ocultar. Les doy miedo, ¿verdad pequeño? - dijo sonriéndole al niño. Pero no tienes qué temer, tranquilo. Estoy aquí para guiarte. Puedo hacer de ti todo un caballero...
Pero, lamentablemente, antes debo dejarles claro al resto algo. Ya no soy quien era. Pueden olvidarse de aquellas corbatas. De aquellos maletines, y de tanto mentir. Por primera vez, estoy delante de ustedes. Cómo no, seguramente acabarán echándome de sus vidas.
Ojalá pudieran hacer lo mismo con sus mentes. Pero ya estoy ahí. Soy todos sus secretos".

Se sentó al borde del escenario, y con voz profunda y dulce, les dijo: "Soy la única verdad que veréis en vuestra vida".
Entonces volvió a levantarse, con los tacones clavándose en el suelo. Algunos, después de aquello, recuerdan que su cuerpo empezó a ascender, y creen que les vigila desde aquel momento, intentando obligarles a sentirse a gusto consigo mismos. Otros vieron como los de seguridad sacaron sus porras y la sacaron de allí a golpes, y si la hicieron volar, fue a patadas.

Nadie sabrá nunca que ella, allí, ya era inmortal, bajo la luz de los focos de la farándula con la que se atrevió a vivir.


"I'm just a Sweet Transvestite, from Transexual Transilvania"

viernes, 4 de abril de 2008

El humo de las aceras

Esta desilusión no hace de niebla, ni cae pesarosa. Late y vive, y va y viene. Siente, pero no se arrepiente, decidida acecha y, a la noche, salta por su presa. Mientras, en un baúl, arrepentido, el lado oscuro de la justicia y el decoro, tiembla de puro miedo, y hasta de sí mismo rehúye, y a sí mismo traiciona.

Pasarán las semanas, los días, pasarán las horas y se irán sin verlos todos los segundos que aún no sabes que despreciaste. El resto, que no es vida, ni merece la pena.

Pero ya es de noche, otra vez, ya vendrá el alba a callarme la boca. Terco me sé niebla, me sé viento y siento que vuelo. Mi voz acecha. Mientras, algo tiembla, allá, abajo.


"Y sal ahí a defender el pan y la alegría. Y sal ahí, para que sepan... que esta boca es mía"

lunes, 31 de marzo de 2008

Mis manos son de mentira

Artificial es lo que escriben, y polvo lo que quedará de ellas. Quedará también una marca en un mueble, una mancha en el suelo, un libro en blanco y la música en el aire que palpita.
Así que, ¿quién podría decirlo? Lo artifical y lo natural lo mismo dejan, lo mismo son. En el teatro ya no quedan telones que echar, la luz del día se cuela por un foco. Hipócritas los actores se desnudan una noche más, sintiendo lo mismo de siempre, recitando sin pensar. ¿Artificial? ¿Natural? Quién lo diría, lo mismo da.

Sabe que es dulce, pero sabe que es pecado. Al final sólo queda la mentira.
Entonces intenta que parezca que lo que sintió puede hacerlo sentir a los demás. Jamás lo conseguirá.

Al piano la voz de la luna le dice la verdad. "Sigue tocando para ellos, sin pensar en volver atrás. Sigue creyendo que detrás del telón no hay nada, o lo está todo. Hazlo a tu modo, convénceles. Esa será siempre tu vida y la suya. Ellos te mirarán. Tú sonreirás.
Por eso vivís, porque no sabéis mentir mejor".


"Lo haga bien o lo haga mal, prometo hacerlo de verdad".

martes, 25 de marzo de 2008

Hijo de la Fortuna

En el camino de sucesivos y súbitos hostiazos, nunca sabes cuándo te encontrarás de cara con la fortuna. No la fortuna de la gloria, la fama y el poder. La Fortuna. El destino. Porque de todas esas caídas habrá una en particular que marcará el resto. Y como puedes te levantas sabiéndote una persona nueva. Pensando que después de todo, esto está tan mal que no parece estar mal del todo. El legado del destino es la resignación. Podéis mandarme a la silla eléctrica, yo no pienso ser sólo un hijo más de la Fortuna.


"Me dividieron en trozos. Mi madre se quedó uno. Otro se lo di a mi hombre. El último se lo di a la estrella del rock que se llevó lo mejor, y salió corriendo".